Conocí la quiropráctica a través de mi nieto Juan. Él me comentó que la había conocido a través de un amigo y que le había ido genial. Como me encontraba con muchos problemas de salud, – con mucosidad en vías altas, dolor de garganta y laringe inflamada, digestión lenta, estreñimiento, y lagrimeo en los ojos – decidí probar y empezar el cuidado quiropráctico.
La verdad es que me encontraba bastante mal y había probado muchos remedios sin que ninguno me brindara una solución definitiva. Fui al otorrino, y luego al homeópata, que me proporcionó un ligero alivio, pero solo momentáneo, pues al cabo de un tiempo el dolor volvió a aparecer.
Cantar en una coral lírico es mi afición
Además, cantaba en una coral, y notaba que los problemas de salud afectaban mucho mi voz y la práctica del canto lírico. Así que acudí al centro buscando urgentemente una solución. Concerté una cita, me hicieron radiografías y estimaron cuál sería el cuidado adecuado a mis problemas.
Desde entonces mi voz ha mejorado mucho. Respiro mejor, me siento más vital, la quiropráctica me ayudo a cantar mejor y noto un cierto alivio del intestino (aunque no he dejado el kiwi diario).
Ahora, recomiendo la quiropráctica a mucha gente, y ya se ha unido también mi esposa. Le estaré eternamente agradecido a mis nietos.
Si quieres resolver tus problemas de salud ya sabes, ¡visita a un quiropráctico!
Mikel A. 74 años
Un problema de salud es todo aquello que requiere, o puede requerir, una acción por parte del agente de salud.1
El paciente expone su motivo o razón de consulta, pero es el médico quien determina si hay un problema de salud y lo diagnostica. Los problemas de salud deben ser registrados con el mayor nivel de especificidad posible en el momento del encuentro médico-paciente. Los problemas de salud atendidos pueden codificarse como: diagnósticos, signos o síntomas, temor a enfermedades, incapacidad (física o mental) o necesidades de cuidado.2
*Ref. wikipedia.org
El artículo apareció publicado en el libro Mas años en su vida y más vida en sus años. En algunos casos se ha variado un poco la redacción para ajustarla a los usos de la lengua en España.
Todas las historias publicadas aquí son reales, aunque la imagen no siempre sea de la del protagonista, puede ser de archivo. Asimismo, se reflejan los datos personales tal y como aparecieron publicados.



